lunes, 17 de enero de 2011

Los Globos (casi) se reinventan

Los Globos de Oro de este año han conseguido confundirme. Sobre todo en lo que ha comedia se refiere. Y es que resulta vergonzante que una serie tan tramposa, infantil y ñoña haya vencido a Nurse Jackie, The big C, 30 Rock, The Big Bang Theory y Modern Family. Me pregunto que se habrían fumado los votantes cuando decidieron que este High School de veinte capítulos merece ser considerada la mejor comedia de la temporada.


Lynch y Colfer, mejores secundarios por Glee
 También me ha roto el saque que Chris Colfer se haya alzado con el galardón al mejor intérprete secundario en una serie, mini serie o película para la televisión. Y me sorprende, no porque no lo haga bien, sino por el altísimo nivel del resto de los nominados. Además, como gay es infinitamente más divertido, inteligente, mordaz, ácido e histriónico el también nominado Eric Stonestreet, además del memorable Ty Burell, ambos de Modern Family.



El tercer motivo de mi sorpresa es que el reparto de premios ha sido el más justo que recuerdo desde hace años. ¿Previsibles? Para mi sí, porque lo previsible es siempre que gane el mejor, cosa que ha sucedido este año salvo las dos citadas excepciones y el Globo como mejor comedia para Los niños están bien, esa historia de bolleras, hecha por una bollera (o por lo menos tiene una pinta de lesbiana que no puede con ella) para un público bollero (dudo que algún heterosexual quiera ir a verla…). Pero claro, aquí la competencia no era muy dura.

En fin, que la noche ha encumbrado claramente a dos series. Y es que las grandes triunfadoras han sido Boardwalk Empire y Glee: la primera alzándose con los galardones a la mejor serie dramática y mejor actor dramático para el grandioso Steve Buscemi; la segunda, logrando reconocimiento tanto como mejor comedia como para sus secundarios (Colfer en el apartado masculino y la magnífica Jane Lynch en el femenino. ¿O era al revés?).
Boarwalk Empire destrona a Mad Men en un año de grandes dramas

El resto de galardones los acertamos: Jim Parsons (Big Bang) y Laura Linney (The big C), han sido considerados los mejores actores de comedia, mientras que la siniestra Katey Sagal se ha alzado con el globo a la mejor interpretación femenina en un drama por su personaje en Sons of Anarchy. Resultado: seis aciertos de ocho posibles. No está mal, pero no me resigno: el año que viene volveré a apostar contra Glee.

Para acabar este post, no puedo dejar de hablar de la polémica que ha sido la presentación de Ricky Gervais: habrá a quien le haya hecho gracia, pero a mí me ha parecido simplemente lamentable. Shame.

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