miércoles, 22 de diciembre de 2010

Le falta algo

Yo no soy fan de las comedias negras, eso lo reconozco desde ya. Nurse Jackie me entretiene y, de vez en cuando me arranca una sonrisa o, incluso, una carcajada que demuestran que me lo hace pasar bien. Lo mismo me pasa con The big C, una de las sorpresas del año en EE.UU., todavía inédita en nuestro país.

La serie se emite por Showtime, una cadena con, cada vez, más productos poco o nada convencionales (también emite Dexter, por poner un ejemplo), con buenas calidades y actores de primera. The big C no es una excepción. Así, cuenta la historia de una mujer enferma de cáncer (la gran C del título) que no sabe muy bien como lidiar con su enfermedad ni con su vida, mientras nos ofrece un retrato de su día a día en tan penosa enfermedad. Todo ello desde un punto de visto cómico.

Hacer comedia sobre el cáncer puede parecer demasiado cruel pero la serie, más que de esto, peca de pretenciosa en su ánimo por ser transgresora y polémica, haciendo muchos esfuerzos por escandalizar. ¿Esfuerzos en vano? No creo. La serie es gamberra, sí, aunque le falta esa naturalidad que Eddie Falco consigue darle a su Nurse Jackie. No quiero decir con esto que la culpa sea de Laura Linney, actriz impecable y de carácter (signifique lo que signifique esto), aunque no la veo del todo cómoda con su papel. Tal vez sea que no soy capaz de empatizar con una persona que se toma así su vida tras saber que tiene cáncer (aunque sí que conecto con Jackie: Dios mío, ¿qué clase de persona soy?). No sé, no sé qué es lo que le falta a The big C para ser una gran serie. Aunque sí estoy seguro de que algo le falta para alcanzar la gloria. Eso sí, desde luego ingredientes para el triunfo no le faltan. Confiamos en que la segunda temporada termine de limar esas asperezas y encumbre por fin a la Linney al puesto de honor que le corresponde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario